miércoles, 28 de mayo de 2008
Otra vez llaman a la puerta. Ahora sí que es él. No puedo mirarlo directamente a los ojos, me duele. Pensar que no hace tanto, el me decía "te quiero" ... Me está mirando,sé que me está mirando, aunque sea de reojo. Sus mejillas empiezan a encenderse, pobrecilla, lo debe de estar pasando mal. No sé si puedo hacer algo por ella. Ni siquiera me habla, no puedo aguantarme las ganas de hablarle, contarle todo lo que ahora pienso, contarle que, aunque él esté con otra, yo lo sigo queriendo igual... o más, ahora me doy cuenta de lo mucho que lo necesitaba. Sólo me mira ,ni una palabra va dirigida a mi directamente, ella deja que yo escuche lo que está contando y de forma indirecta es a mi a quien le está diciendo todo eso. Me gustaría tanto poder decirle la verdad... le noto en la cara que no está bien, ella lo está pasando mal pero es que Andrea, es de mi edad y no hay ningún problema en que esté con ella... pero no tiene esa inocencia que tanto me gusta de ella, esa cara que me mira como buscando algo a través de mis ojos. Me acaba de mirar, de hecho creo que llevaba un tiempo mirándome, estoy segura...
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3 comentarios:
Muy bien, Pipiola. Me gusta mucho.
(Un pequeño recordatorio: "mi" si es posesivo,"mí" si es pronombre personal.)
Guay,guay.Lo que no entiendo es por qué nadie dice nada.
Pipiola sigue escribiendo. Y mucha suerte en tu nuevo instituto.
(Si sigues escribiendo en el blog prometo leerte.)
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