miércoles, 23 de abril de 2008

Monólogo Interior

Y mañana tengo que entregar todas las fichas de mates.Jo,pero es que no encuentro ni la nº2 ni la nº3.Pero es que no sé donde las dejé.Sé que el sábado me puse en la terraza a hacer los deberes.Hacía tan buen día...no como hoy,vaya porquería.Si sigue lloviendo así,no podré quedar,y tenía tantas ganas...Hace ya una semana que no veo a Lore.Ya la echo de menos.¿Y a Carlos?¡Aún hace más tiempo que no lo veo!Ahora que me acuerdo,el sábado ese también estuve entrenando con los chicos,¡mañana tenemos la velada de boxeo!Que nervios,tengo ganas de que sea mañana...Bueno,¡no!,no encuentro las dichosas fichas y se no las entrego todas,Conchi me mata...estoy segura.Aunque últimamente está de mejor humor,o por lo menos no me regaña tanto,el otro día hasta me parecío que se estaba riendo de una tontería que dije.Sé que en el fondo,Conchi es buena,pero...tiene un mal carácter...

lunes, 14 de abril de 2008

I don't know

Entonces, fué cuando Maca cruzó la vía del tren junto al túnel abandonado. Efectivamente, el mismo grupo de chicos se encontraba ahora en la boca del túnel, jugando unos a lanzarse piedras, mientras otros liaban porrros. La cara de Macarena Salazár Montoya, aquella chica morena de andares toscos, se volvió de repente agresiva. Su mirada era capaz de helar la sangre. Se acercó con paso decidido y dijo en tono cortante:
- ¿ Quién de vosotros ha sido el valiente, capaz de pergarle un puñetazo a mi hermano pequeño?- y por primera vez desde su llegada, de detrás de Maca salió un bultito negro y pequeño, con un ojo morado.
- y a tí, ¿Qué más te da?- dijo uno de aquellos malcriados.
- Pues, precisamente, porque es mi hermano, ¿ O es que tienes tanta cera en los oídos que no te deja oír?
El resto de la jauría empezó a emitir gritos como -ohh...- y el chaval que había hablado dijo:
- Mejor vete, si no quieres que os matemos aquí mismo- y se acercó mucho a la cara de Maca, claro error, pues ella le pegó con el puño cerrado en toda la nariz. La primera reacción del chaval fue echarse encima de ella, pero con mucha gracia ella se apartó, y éste, cayó al suelo. Todos sus compañeros empezaron a reírse, y poco a poco fueron alejándose, aún es hoy el día, en que no se sabe por qué.
- Ten mucho cuidado, como este, pueden caerte muchos si vuelves a hacer algo parecido.-y le escupió en la cara, estando él aún en el suelo. Maca le dió la mano al pequeño querubín de ojos negros, y se alejó sonriendo.

viernes, 4 de abril de 2008

Maca contaba sólo con 17 años. Vivía en un poblado gitano de las afueras de Sevilla. No había pisado nunca una escuela, pero su inteligencia y astucia aún seguía asombrando a sus familiares y allegados. A pesar de que todavía no se había casado, era la niña preferida de su padre. Su padre, un gitano de los de toda la vida, desde su nacimiento la había tratado de manera diferente a las demás hijas, la había tratado más bien como a un hombre. Si salía a algún sitio, a la que se llevaba era a ella, algo inusual…